En un entorno donde las tasas de interés inician su descenso y el nearshoring reconfigura el mapa del valor en México, el inversor sofisticado debe decidir entre la liquidez bursátil de las FIBRAs y el dominio patrimonial de la inversión directa. En esta entrega de The GAP View, analizamos la ingeniería financiera detrás de los rendimientos de Fibra Uno (FUNO) —incluyendo el impacto fiscal de sus reembolsos de capital— frente a la creciente crisis de oferta residencial en la CDMX, Querétaro y la Península de Yucatán. Más allá de los dividendos, el éxito en 2026 dependerá del rigor técnico y la factibilidad operativa, factores donde la consultoría especializada de Grupo Asesor de Proyectos se convierte en el blindaje indispensable para transformar la volatilidad del mercado en retornos reales y activos resilientes.
La Tesis de Inversión: Más allá del Ladrillo
En 2026, la rentabilidad inmobiliaria ya no es un subproducto del tiempo, sino de la ingeniería financiera y la factibilidad técnica. Con la expectativa de una baja en las tasas de interés y la consolidación del e-commerce, el capital inteligente se pregunta: ¿Es mejor ser dueño del activo físico o de un certificado bursátil? En Perspectiva GAP, desglosamos la realidad financiera detrás de ambas opciones para maximizar tu patrimonio.
1. FIBRAS: El Motor del Nearshoring y la Eficiencia Fiscal
Los estados financieros de Fibra Uno (3T-2025) revelan una maquinaria de generación de efectivo que se prepara para un 2026 de alta velocidad.
- Distribuciones e Impacto Fiscal: Al cierre del 3T25, FUNO distribuyó $6,381 millones de pesos1. Para el inversionista sofisticado, el dato clave es que $1,871 millones de este monto correspondieron a reembolso de capital, lo que …
Continúa Leyendo Gratis
Accede a Inteligencia de Inversión
Análisis estratégico que garantiza factibilidad, control y rentabilidad en proyectos inmobiliarios