Quintana Roo siempre ha sido sinónimo de turismo de clase mundial, pero su posición estratégica es un activo subexplotado. Situado en el corazón del Caribe, el estado no solo mira hacia Norteamérica; es un punto de conexión natural y equidistante con Centroamérica, Sudamérica y la Unión Europea.

En la era del nearshoring y la reconfiguración de las cadenas de suministro globales, México requiere hubs logísticos más allá de sus fronteras terrestres. La oportunidad para Quintana Roo es transformarse de un mercado receptor de bienes a una plataforma productiva y logística que sirva a tres continentes.

El potencial existe, pero la transición requiere la activación de cinco factores de inversión que deben ser defendidos por la Inteligencia de Inversión de los propietarios de proyectos.


 

I. La Infraestructura Dormida: Activos Subexplotados

La base para la transformación de Quintana Roo ya existe, aunque subutilizada, y debe ser evaluada por cualquier inversor con visión:

 

1. Conectividad Aérea y Carga Aérea ("Panzas Vacías")

Con la mayor afluencia de vuelos internacionales del país, los aeropuertos de Cancún y Tulum manejan un volumen masivo de vuelos de pasajeros que regresan con sus bodegas vacías.

  • Oportunidad: Convertir las "panzas vacías" en

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